domingo, 25 de febrero de 2018

Player

Esta semana me ha tocado el role de "player", con el fin de aprender un poco más sobre los juegos y analizarlos. Hoy, voy a hablar sobre un juego que se llama contra viento y marea, que es un juego que está relacionado con los refugiados. Un refugiado es una persona que ha tenido que salir de su país por diferentes motivos, ya sea por raza, por etnia, que han tenido que huir y ahora se encuentran en otro país diferente. Este juego nos da a entender cómo recibimos a las personas que tienen que irse de sus países por causas mayores, no las aceptamos como deberíamos aceptarlas, ni las tratamos como se merecen ¿Y por qué? Porque en nuestra sociedad hay mucho machismo y mucho egoísmo y no queremos que nadie entre en nuestro país porque pensamos que nos van a hacer algo malo, que nos van a robar, nos van a pegar... Y esto no es justo, porque todos somos iguales aunque hablemos un idioma diferente o seamos de una raza distinta. Incluso me gustaría añadir, que en ocasiones, las personas que pertenecen a nuestro país son incluso peores y tienen más violencia que los refugiados.

Es bastante interesante ver lo que sufre este tipo de personas día a día,  ponerse en la piel de ellas, que han tenido que huir de sus países por diversos motivos y no porque ellas quisieran irse de allí y pocas personas lo aceptan. A estas personas no les resulta fácil comprar ropa o cualquier otra cosa y tienen que ser registradas muy a menudo. Es duro ver como todos te rechazan cuando tú no eres culpable de nada y que te consideren una mala persona o diferente al resto, pero también te ayuda a ponerte en el lugar de esa persona que está sufriendo porque no es aceptada como cualquier otra. Al jugar a este juego, he tenido que ser una mujer refugiada, que ha tenido que huir de su país, al llegar a éste, he tenido que comprar un móvil y ropa. Cuando entraba en las tiendas todos murmuraban sobre mí y decían cosas como: Ésta seguro que nos roba o ésta no es de fiar e incluso la dependienta o el dependiente no quería venderme nada, sólo en una tienda me vendieron un móvil y al salir del centro comercial donde me encontraba, el segurata me registró y al ver que sólo llevaba el móvil que había comprado junto con el ticket me pidió perdón.

En mi opinión, todos tenemos derecho a ser respetados vengamos del país que vengamos, porque todos somos iguales y nadie es superior a nadie. Se debería de hablar sobre este tema en los centros educativos, en los ayuntamientos de los pueblos o ciudades para concienciarlos de que todos somos iguales y en algunas empresas. Hay que tener en cuenta que el aspecto que tengamos no quiere decir nada, porque una persona tenga un aspecto "raro" no se le puede juzgar, registrarla o hablar mal de ella. Finalmente, con este juego he sentido que tratamos mal a personas que no se lo merecen y que todo esto debería de cambiar.

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Ciao

Bueno chicos esta es mi última entrada, esta es la entrada de despedida. Espero que hayáis disfrutado y hayáis aprendido tanto como yo. ...